Ladillas…

20 agosto 2009

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No os senteis en los WC públicos por Natalia García

Las ladillas. Esos temidos bichitos de seis extremidades tan repugnantes y tan temidos, son un mal que muchos han sufrido y lo han guardado como el mejor de sus secretos. Infectan el área del bello púbico y ponen sus huevos allí. De todos modos, no se centran nada más en los genitales pues, se han dado casos de ladillas en el vello axilar o incluso en las cejas.

Estos insectos del pubis no son para nada indefensos, su picadura puede causar una reacción inflamatoria de la piel dando una apariencia gris casi azulada ¿Os imagináis lo bonito que quedaría eso en vuestras partes?. Aunque eso sí, el piojo mismo no es el que produce la erupción, ese picor tan insoportable, incita al “dueño” de estos bichitos a rascarse y rascarse dejando su piel en carne viva y dejando a relucir la oportunidad de nuevas infecciones.

Son insectos muy pequeños pero con una lupa se pueden observar (con sus pequeñitos sacos de huevos) en los pelitos genitales ubicados normalmente en la base. En muchos casos, si son adultos, se pueden ver en las costuras de la ropa.
¿Por qué pican tanto las ladillas? La razón es muy sencilla, son pequeños vampiritos que chupan la sangre humana para sobrevivir. Entierran sus cabecitas en el folículo del vello púbico y deja ahí mismo una sustancia que es la causante de esta la picazón.

La solución del problema es bastante simple. Un tratamiento con un champú especial y una buena higiene íntima. El problema es el contagio, es más simple de lo que parece. Por norma general está ligado a las relaciones sexuales, que también, pero un simple contacto físico con una taza del baño ¡No os sentéis en los w.c. públicos! O con unas sábanas contaminados es suficiente para que nuestros genitales tengan “Okupa”.

Y atentos al dato, existen casos de mujeres que se han contagiado en una tienda al probarse un traje de baño. ¡Ojo y lupa!.

Publicado en redmensual 7

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¿cuánto aguantas sin sexo? por Natalia García

¿Cuál es el tiempo límite que podrías estar sin mantener relaciones sexuales? Si tuvieras que plantear una escala de preferencias ¿Qué posición tiene el sexo en tu vida? ¿Le damos demasiada importancia a nuestra vida sexual? Y por último ¿Alguna vez os habéis planteado estas preguntas?

redmensual ha preguntado a 4 personas de edades comprendidas entre los 20 y los 40 años. Ahí van sus respuestas:

Gema Jimenez, 29 años

Me encanta el sexo, amo el sexo y siempre seré fiel al sexo. Mi vida sexual es muy rica y creo firmemente en la religión del cuerpo humano. Si tu cuerpo necesita sexo, , hay que dárselo. No podría estar ni un día sin mantener relaciones sexuales y nunca he tenido un problema de escasez del sexo pues soy una persona que siempre ha tenido pareja. De hecho, llevo ya 6 años con mi chico y el día en el que él y yo no practiquemos sexo, seguro que es que hay un problema. Para nada le doy más importancia de la que tiene al sexo, le doy la importancia que tiene y es mucha, mucha, mucha…
El sexo es lo primero, el resto va y viene.

Patricia Poyatos, 33 años

Definitivamente estoy convencida de que el sexo está sobrevalorado. En esta sociedad te imponen que si no mantienes relaciones sexuales, tienes un problema. La gente guapa, la gente con dinero, la gente con éxito en definitiva, es también alguien con una rica vida sexual. No sé el tiempo que he podido llegar a estar sin mantener sexo pero sinceramente, nunca le he dado importancia. ¿En qué posición está el sexo en mi vida? (jajaja) No lo sé, creo que simplemente es una parte de un todo. No me gusta jerarquizar las cosas.

Enriq Romero, 26 años

Mi primera relación sexual la tuve con 15 años, quizá fui mi precoz pero desde entonces, el sexo ha sido fundamental en mi vida. Nunca he permitido estar un tiempo excesivo sin tener sexo y ni mucho menos lo permitiré. Siendo francos alguna vez he tenido que ir a solicitar los servicios de prostitutas, no me gusta ir de don Juan y de ninguna de las maneras me arrepiento o me avergüenzo por haber ido de putas.
El sexo es lo primero en mi vida. Las mujeres.

Daniel Charles, 21 años

Si he de ser sincero, desde mi primera relación sexual hasta la segunda, pasaron cerca de dos años pero con el tiempo, las oportunidades para poder estar con una chica fueron más frecuentes y hoy en día, me encuentro en una situación en la que no aguanto mucho sin mantener relaciones sexuales. Si tuviera que decir cuánto exactamente, diría que no más de una semana, el cuerpo me lo pide casi desesperadamente, vamos, que ando caliente constantemente.

Alguna vez, en época de “sequía” me he planteado solicitar los servicios de una prostituta pero me siento demasiado joven para tener que recurrir a eso y siempre opto por la masturbación. La masturbación no me parece mal y ya se sabe, a falta de pan, buenas son tortas. Con respecto a colocar en una posición de referencia mi vida sexual, está claro que tendría una puesto bastante importante. No sé si llegaría a ser la primera, ( eso sería excesivo) pero sí que estaría en los primeros puestos.Los placeres del cuerpo son muy importantes y una vez leí en un libro : “El alma nos engañará pero el cuerpo jamás”.

publicado en redmensual 7

sexo con amor

28 abril 2009

sexo con amor | por Marta Ruda

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¿Quién ha dicho que en el siglo XXI no está de moda el sexo…Con amor? La primavera llega, la sangre se altera, el sol sale más temprano, las flores florecen…Y claramente esto se disfruta más si estas enamorado, ¿o no?.

No me vayáis a decir que no apetece un paseo por la tarde con el sol reflejado en tu cara, una cenita en cualquier terraza ¿y después? Después a la cama, o al coche, o a un baño público…Porque sexo con amor no es igual a monotonía, ni a aburrimiento… ¡No! A diferencia de lo que mucha gente piensa, gente soltera que le tiene mucho miedo al compromiso, el sexo con amor se puede reinventar cada día, cada día probar cosas nuevas…Cada día una sorpresa. Con el añadido de saber que al despertar no vas a encontrar el otro lado de la cama vacía.

Que la vida sin sexo no es lo mismo, vale…Pero sin amor tampoco. El sexo con música romántica de fondo, el sexo mientras se susurra “te quiero” al oído de esa persona con la que quieres estar por mucho tiempo, caricias por todo tu cuerpo… En definitiva, el sexo como complemento del amor, y si un día no te apetece vas a tener la tranquilidad de que tu pareja te va a comprender, y no por eso va a irse a la cama de otra persona.

Porque el sexo con amor también es renovarse o morir…Con tu pareja tienes tanta confianza que podéis regalaros juguetes sexuales, complementos sexuales, bromas sexuales…Cosa que no vas a hacer con un desconocido. Y lo mejor de la confianza es que te permite pedir a tu pareja que te haga cosas que te gustan y así disfrutar más de sexo, que al fin y al cabo es de lo que se trata… |

Extracto del PDF redmensual.com Abril 2009

sexo | experiencias

28 abril 2009

sexo | experiencias | por Natalia García

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Sarah Lizunda, Bilbao, 24 años (Heterosexual)

“Siendo franca, mi fantasía sexual quizás no sea muy común. Me encantaría sinceramente que cuatro chicos me follaran salvajemente uno detrás de otro. Mis amigas consideran que eso es conocido como ‘Gang Bang’ pero yo no me refiero a cuatro tipos haciendo cola para envestirme sin ton ni son. No.

Quisiera que me follaran románticamente salvaje, sí, eso es lo que me gustaría. Que me besaran, que me tocaran, que me sintieran suya y tuvieran el detalle de saber compartirme con el resto.

Me gustaría compartir la cama con cuatro chicos, sentirme sumisa a sus deseos pero en ningún caso ser un objeto sexual. Ser la mujer de ellos, sentirme poseída
¿entiendes? Algo que tengo claro es que esa fantasía se hará realidad pero no con cualquiera, los elegiré bien y es más, ya tengo algún que otro amigo en mente para proponérselo.

Algún día me atreveré y estoy convencida de que aceptarán.
¿Música? ¿Qué banda sonora pondría para ese momento en el que esos cuatro chicos me follaran de manera salvaje y en armonía? Está claro, “Coax me” de Sloan, me pone muy cachonda aunque no tanto como mi fantasía en la cual pienso cada vez que me masturbo.”

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Ian Smith, Nueva York, 26 años (Heterosexual)

“Mi fantasía sexual afortunadamente pude cumplirla no hace mucho. Desde bien joven mi sueño fue hacerlo en un ascensor sabiendo que los vecinos estarían esperándolo. Es más, presumo de que la realidad, cuando se cumplió la fantasía que más morbo me ha dado en mi vida, superó a la ficción.

Invité a una chica a comer, fue una cita un poco romántica y decidí invitarla a casa para estar más cómodos y tener algo de intimidad. En el ascensor nos besamos y yo no pude resistirme, pulsé el sexto y a los pocos segundos al STOP.

Follamos salvajemente. Era increíble sentir esa cabina en movimiento, tener la certeza de que los vecinos estarían con cara de gilipollas esperando ese ascensor que nunca llegaba. No quería que terminara ese momento, jamás tuve un orgasmo tan placentero y además, mi amiguita era muy caliente, lo que más me gustó es que me pidió repetir el polvo allí mismo, cosa que es obvia, acepté. ¿Qué música habría puesto a ese momento? “Living Darfur”, me aporta mucha ternura y eso fue tierno, es de Mattafix.

Erika Milá, Barcelona, 22 años (Homosexual)

“¿Mi fantasía sexual? Siempre, desde bien pequeñita, me he fijado en las chicas andróginas y de hecho yo lo soy. Me encantan los arnés (esos penes que venden en los sex shop y las chicas se los pueden colocar cual hombres). Amo envestir a chicas al igual que si fuera un chico.

No, no soy transexual, pero tener ese poder que tienen los machos me fascina, me refiero a la cama, que nadie me malinterprete. Me encanta moverme sin parar, hasta que mis caderas se resientan. Lo mejor, cuando la chica se pone encima y trota y trota encima de mí y veo sus pechos votar y puedo tocarlos.

Me encanta verlas gemir, sudar, y yo ser quien las posea. ¿Música para el momento?
“Idealistic” de Digitalism. Una vez lo hice con una chica con esa música de fondo y me fascinó verla moverse al ritmo de esa canción”

Carlos Casado, Sevilla, 20 años (Homosexual)

“Mi fantasía sexual es una felación con frutas. Sí, me encantaría que me la chuparan y a su vez comieran uvas, plátanos o gajos de naranja. Me fascinaría que alguien se deleitara con algo tan saludable como es una manzana y mi pene a su vez. Amo el sexo oral y la comida.

Siempre estoy comiendo frutas, para el desayuno, para el postre del almuerzo, para merendar y aunque sea duro reconocerlo, siempre estoy pensando en sexo desde que me levanto hasta que me acuesto. Relaciono las dos cosas y voilá
¡Qué mejor comida que mi pene y un kiwi!

¿Música para el momento? Está más que claro “toma mucha fruta” de bom bom chip
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Extracto del PDF redmensual.com Abril 2009

9 songs

28 abril 2009

9 songs | por Clara Morales

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Director: Michael Winterbottom

Año: 2004 Nacionalidad: Inglesa Duración: 69 min Reparto: Kieran O’Brien, Margo Stilley

Soportamos con relativa facilidad la sangría de Kill Bill, no apartamos la vista de la televisión cuando el telediario nos arroja a la cara imágenes mucho más duras y más reales que las de cualquier película, gritamos de alegría cuando acribillamos a ese maldito zombie en aquel videojuego.

Pero cuando en la pantalla los protagonistas se dirigen a la cama, se sigue recurriendo al hipócrita fundido a negro. En esta sociedad puritana, la muerte está en todas partes pero el sexo está prohibido.

Winterbottom (corriendo el riesgo de salir escaldado del proyecto) se atreve a rescatar el sexo de los sórdidos sótanos del porno para ponerlo de nuevo en su lugar.

Donde pueda ser visto sin el artificio de ese polvo imposible, sin esos diálogos que acaban resultando, todos, cómicos, sin esas falsas caras de placer. Porque convierte el sexo en el hilo que une los deslavazados recuerdos que Matt guarda de Lisa tras una relación de un año. No es una Gran Historia, con mayúsculas. Es una historia que, más que verosímil, resulta verdadera.

Quizás porque esos cuerpos se tocan de verdad, se sienten de verdad, se excitan de verdad, quizás porque los diálogos, todos improvisados, suenan tan familiares que desconciertan. O porque todo, el montaje, la luz, los sonidos, todo, nos lleva a una cama (no muy distinta de la nuestra) en la que dos personas hacen el amor. De repente recordamos el tremendo poder estético del sexo, el valor que guarda en sí mismo, la compleja emoción que desvela cuando le dejan mostrarse tal como es. Sin más ni menos.

Y con el sexo (ya sin estigmas, sin la palabra “sucio” escrito en la frente, sin siliconas ni milagros) se va trenzando durante toda la cinta la música. Ocho conciertos, nueve canciones, que estructuran la historia y aportan las palabras de las que carecen sus protagonistas.

Todas las historias de amor se enredan en canciones, y esta no iba a ser menos. Matt y Lisa se mueven al ritmo de Black Rebel Motorcycle Club, The Von Bondies, Franz Ferdinand, Michael Nyman o Super Furry Animals. También en la cama, que suele ser un escenario perfecto para pulsar ciertas cuerdas, para hacer sonar ciertas notas. Porque ahí cada uno es libre de elegir su propia banda sonora.

Black Rebel Motorcycle Club, “Whatever happened to my rock and roll”, del album
B.R.M.C.
The Von Bondies, “C’mon, c’mon”, de Pawn Shoppe Heart.
Elbow, “Fallen angel”, de Cast of Thousands.
Primal Scream, “Movin’ on up”, de
Screamadelica.
The Dandy Warhols, “You were the last high”, de Welcome to the Monkey House.
Super Furry Animals, “Slow life”, de
Phantom Power.
Franz Ferdinand, “Jacqueline”, de Franz Ferdinand.
Michael Nyman, « Nadia », de Wonderland (BSO).
Black Rebel Motorcycle Club, « Love burns », de B.R.M.C
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Extracto del PDF redmensual.com Abril 2009