Elena Álamo es jugadora del Gran Canaria La Caja de Canarias de la Liga Femenina de baloncesto, que es la máxima categoría nacional. Esta deportista grancanaria de 28 años, licenciada en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte en la ULPGC, es un ejemplo claro de que la cantera puede llegar a lo más alto en el deporte de élite nacional e internacional. Pero no sólo ha llegado, sino que se ha mantenido al máximo nivel desde hace más de nueve años en el primer equipo, siendo un modelo claro de compromiso y de entrega al club de su vida. Ha sido la capitana en las últimas temporadas, y es la base del equipo. En esta entrevista conocemos un poco más de ella como deportista y como persona.

¿A qué edad comenzaste a jugar al baloncesto?
Comencé a jugar a los diez años en un campus de verano en el colegio Salesianos.
Después del verano empecé a entrenar en mi actual club. Y desde ahí hasta ahora.

¿Cuál ha sido para ti el momento más feliz dentro de una cancha?
La verdad que es difícil elegir uno sólo. Pero recuerdo cuando jugué la Final Four de Samara, en Rusia, que le ganamos la semifinal al equipo local, que era el favorito.

¿Y el más triste o negativo?
Pues una liga que casi teníamos ganada.
Fue hace seis temporadas si no recuerdo mal. Y fue contra el Celta de Vigo. Después de ganar el primer partido en la cancha de ellas, con todo a favor, perdimos en casa, para finalmente perder de nuevo en su cancha en el desempate.

¿Tienes algún ídolo en el que te hayas inspirado, sea del mundo del baloncesto o de otro deporte?
Sin duda alguna, Michael Jordan ha sido siempre mi ídolo desde pequeñita.

¿Quién ha sido la jugadora, rival o compañera que más te ha alucinado ver jugar?
Una de las que más, que todavía juega actualmente, es Elena Tornikidou. Tiene unos cuarenta años y es una jugadora muy completa e inteligente.

¿Recuerdas alguna anécdota curiosa que hayas vivido durante un partido?
Me acuerdo hace un par de temporadas, en una fase de ascenso en Sevilla, que fue una compañera mía que estaba jugando y se acercó al banquillo. Vomitó y siguió jugando como si nada.

¿Después de tantos años en el club, te sigues sintiendo protagonista dentro del equipo?
No demasiado, pero realmente no busco ser protagonista dentro del equipo.

¿Qué tal es tu relacióncon el entrenador?
Ha sido siempre una relación de amor-odio.
Actualmente por nuestra personalidad
chocamos a veces.

¿Has tenido o tienes ofertas de otros equipos españoles o extranjeros para abandonar el club?
Siempre ha habido oportunidades, pero la verdad que aquí me siento bien, como en casa.

¿Eres aficionada a otro deporte, aparte del basket?
A todo. La verdad que me gusta el deporte en general. Verlo y practicarlo.

Defínete como jugadora en pocas palabras.
Rápida, desequilibrante en el uno contra uno.

¿Te acuerdas de algún partido en el que metías todo lo que tirabas? ¿Cuántos puntos metiste?
Pues recuerdo de ese estilo uno en un torneo de verano de Francia, en pretemporada, en el que marqué cerca de 40 puntos, con siete triples. Y en liga, hace tres temporadas en Zaragoza, tuve ese típico partido en el que veía que tirase como tirase las metía todas. En ese partido pude meter 30 puntos.

Próximamente se jugará en Berlín la Final Four masculina donde competirá el F.C. Barcelona. ¿Lo ves con posibilidades para conseguir el título?
No sé realmente como está el nivel de los otros tres equipos, pero la verdad que el Barcelona este año está mejor que nunca. Yo creo que puede tener posibilidades de alcanzar el título.

Si no jugaras en España, ¿en qué otro país te gustaría jugar?
Creo que no me gustaría jugar fuera de España, principalmente por el idioma. Y también, porque si ya de por sí me cuesta salir de mi casa, no me imagino estando fuera del país.

¿Qué es lo que le falta al baloncesto femenino para estar a un nivel parecido al masculino?
Principalmente el dinero. Creo que el dinero es muy importante a la hora de hacer equipos más competitivos, la liga más fuerte, vender mejor la imagen de la Liga Femenina… La única diferencia dentro de una cancha de juego, es el físico, porque el baloncesto femenino táctica y técnicamente no tiene nada
que envidiar al baloncesto masculino.

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