la decepción hecha película, Lobezno orígenes

6 mayo 2009

la decepción hecha película | por Leandro Estévez

x-men3

Todo lo que se puede decir de X Men Orígenes:
Lobezno, lo resumió hace unos meses un conocido crítico hablando de X Men 3:
“Mira que era fácil haber continuado simplemente el trabajo hecho por Bryan Singer”.
Con estas pocas palabras se expresa la decepción que cualquier seguidor de la Marvel sintió al ver como las versiones de Synger (X Men y X Men 2) sobre la patrulla mutante, comedidas, respetuosas con el espíritu del cómic y, al mismo tiempo, esquivas con los elementos ridículos de otras adaptaciones (Los 4 Fantásticos, Daredevil o Electra), caían en un abismo de personajes acartonados, situaciones inverosímiles y el asesinato guionístico de personajes como Magneto o Ángel.

Todo hay que decirlo, para la tercera parte Synger ya no estaba detrás de las cámaras, Halle Berry metió más presión de la debida en el rodaje y para la 20th Century-Fox la secuela tenía que salir sí o sí.

Aprovechándose del tirón de las dos anteriores, su buena acogida incluso entre la crítica y las esperanzas y buenas intenciones de los espectadores, se perpetró un filme sin pies ni cabeza que desbarató todo lo construido previamente.

Por su parte X Men Orígenes… es la precuela de X Men. Situada 17 años antes, narra los inicios del Arma X y la forma en la que Lobezno, llamado Guepardo en Latinoamérica, se convirtió en mutante, capaz de sacar unas afiladas garras y de regenerar sus tejidos y de una fuerza y agilidad sobrehumana, que ultima su venganza contra Victor Creed (Dientes de Sable), culpable de la muerte de su novia.

Mientras tanto, otros mutantes se acogen al ‘Programa X’ para unir sus fuerzas y acompañan a Lobezno.
Con este spin off del personaje de Logan, que vuelve en la piel de Hugh Jackman (Australia, La Fuente de la Vida), se esperaba un retorno al trato correcto para con los seguidores de la saga, un giro hacia ese buen hacer que, aunque no respetaba demasiado la historia original, acercaba a los personajes al contexto actual con sencillez y tacto, agrupaba diferentes biografías de la Marvel y construía un guión con sentido, con sorpresas agradables y que no tomaba a los espectadores por imbéciles.

x-men6

Pero no. Había que fastidiarla añadiendo tópicos e historia de amor infumable, algo de patriotismo pueril, sketches de programa de humor de sal gorda y la guinda del pastel: abusar de ordenador cuando el guión está cogido con alfileres.

En vez de aprovechar la buena química que puede surgir entre dos actorazos como Hugh Jackman y Liev Schreiber (Resistencia, RKO 281), en el duelo interpretativo fraticida Lobezno vs. Dientes de Sable, la película deriva a un torrente acelerado de historias que no justifican ninguna acción (y que parecen no necesitarlo), diálogos penosos y giros dramáticos extrañamente parecidos a los de una telenovela.

Un guión que hace aguas, de risa, que falla hasta en el sarcasmo característico de Lobezno, engloba a una suerte de patrulla (el Programa X, que aparecía ya en el cómic) en la que encontramos a un Agente Zero (Daniel Henney) irritante e incomprensible y dos actores de teleseries (Dominic Monagham y Kevin Durand, Beak y Mole, respectivamente) que deberían haberse quedado ahí, en la tele.

Además, el papel de Deadpool recayó en Ryan Reynolds, que sólo puede hacer con él un personaje de serie B con dos katanas antibalas (!?!). Cierra el grupo Wraith, interpretado por Will I Am… sí, el cantante de Black Eyes Peas… ¿qué decir sobre esto?.

En el camino, el director Gavin Hood y los guionistas David Benioff y Len Wein se comen a uno de los personajes que más podía haber dado de sí, el amado-por-todos Gambito, interpretado por Taylor Kitsch, que sólo aparece unos minutos.

El conjunto de la película parece algo extraño teniendo en cuenta el mimo con el que se está tratando últimamente a las versiones del cómic, como Ironman, Batman Begins, The Dark Night, Superman, Hulk… Parece que cuando precisamente quieren respetar la historia original, más se enredan en ridiculizarla en vez de sacarle cierto estilo. Y es que resumir cientos de cómics en dos horas no es fácil, pero tampoco es correcto hacer con ellos una amalgama de situaciones de cinco minutos y cargarse así historias tan esperadas por los fans como la creación de Arma X o el citado duelo entre hermanastros mutantes.

x-men11

Todo lo contrario, en X Men Orígenes… lo interesante pasa por delante de los espectadores como algo insustancial, sin valor, para detenerse luego con todo lujo de detalles en tres o cuatro escenas de acción que no aportan nada. Cuando estas se acaban, el director Gavin Hood (del que recomiendo leer
su filmografía no tiene otra que recurrir a movimientos de cámara nerviosos y flashes a lo C.S.I. que intentan hacer creer que se trata de una película de acción con ritmo, algo que se cae por su propio peso cuando el espectador siente que no le están contando nada, sino que le están regalando un enorme globo:
mucho color, pero totalmente vacío.

¿Algo que se salve?… probablemente los cinco minutos que resumen las guerras en las que lucharon juntos Lobezno y Dientes de Sable. El resto es un producto comercial, destrozailusiones, que insulta la inteligencia de todos los que esperaban una historia cuanto menos coherente y que seguramente triunfará en taquilla engrasada con marketing del bueno y posters interesantes.
Y lo peor es que X Men Orígenes: Magneto está por llegar… |

MÁS

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: