el azúcar: La droga más anónima

29 abril 2009

La droga más anónima | por María Teresa Bernal

Diversos estudios llevados a cabo principalmente en Méjico y EE.UU, han puesto de manifiesto los efectos perniciosos que una dieta con exceso de azúcar puede provocar a nuestro organismo. Y es que este manjar tan apetecible y, aparentemente inofensivo, en personas especialmente sensibles puede resultar adictivo, hasta el punto de llevarles a un síndrome de abstinencia similar al que sufren personas habituadas al alcohol o la cocaína cuando dejan de consumir. 
El origen del azúcar tal y como nosotros la conocemos se remonta al año 600 de nuestra era, cuando los Persas desarrollaron el proceso que solidificó y refinó el jugo de la caña, conservándolo así en condiciones óptimas para su transporte y posterior comercio. En aquélla época el azúcar se usaba como medicina, era considerada una rara y preciada droga que se importaba en pequeñas cantidades a un gran costo. La llamaban sal India o miel sin abejas. 
Sabemos que las funciones cerebrales dependen de los niveles de glucosa. Para que el organismo funcione correctamente, la cantidad de glucosa sanguínea debe estar en equilibrio con la cantidad de oxígeno sanguíneo. En boca de los expertos, lo que les ocurre a los “azúcaradictos” o personas que consumen azúcar en forma cotidiana, es que sus niveles de glucosa se mantienen permanentemente por encima del nivel regular. 
La dependencia es tanto física como psicológica. Según las palabras del doctor M.O. Bruker, “La elevación de los niveles normales de glucosa ocasionada por su ingestión se prolonga incluso después de varias semanas sin ingerir productos azucarados”. Entre sus síntomas se incluyen depresión, nerviosismo, fatiga, ansiedad por tomar alimentos dulces, falta de concentración, alergias e hipertensión. 
En grado extremo se corre el riesgo de sufrir una hipoglucemia.
Hay especialistas que han vinculado el consumo elevado del azúcar con el mal comportamiento de los niños, la hiperactividad, la inhabilidad para aprender, así como el origen de diversas tipos de alergias e incluso un empeoramiento en la esquizofrenia. El doctor Max Tafur llega aún más lejos, añade que el abuso del azúcar, en algunos casos, está asociado al abuso del alcohol y puede suponer un paso previo hacia el alcoholismo ya que, “ambas drogas”, son muy similares en cuanto al equilibrio glucémico. 
Como muestra de las reacciones que se producen en el organismo, Kathleen DesMaisons, autora del libro “Patatas, no prozac”, nos revela un dato llamativo y es que las personas sensibles al azúcar, por lo general, odian el desayuno. Esto es así porque el ayuno nocturno lleva a que el cuerpo segregue importantes catidades de beta-endorfinas, lo cual provoca que se despierten con gran autoestima y optimismo, pero sin embargo cuando la necesidad de azúcar en sangre se vuelve más intensa el estado de ánimo se transforma por completo, llegando incluso a la agresividad.
Esta desconocida dependencia quizás podríamos relacionarla en cierta medida con la adicción a la coca cola, que llevó a un juez en Suecia a ordenar un tratamiento de desenganche del refresco a una mujer aquejada de diversas dolencias causadas, según dice por el mismo. Se explicaría debido a que la citada bebida entre sus componentes se encuentran el azúcar y la cafeína en cantidades importantes. 
El problema es que la mayoría de nosotros somos azúcaradictos sin darnos cuenta de ello, puesto que el azúcar refinado no sólo se emplea para elaborar dulces y golosinas, sino que se añaden como aditivo o mitigador de la acidez en salsas, yogures, embutidos, zumos, batidos, platos precocinados y congelados, cereales, pan comida china y especialmente en la conocida como “comida basura”. También el alcohol y el tabaco son procesados mediante el azúcar para que generen mayor adicción. 
La naturópata Luisa Martín Rueda, opina en su libro “Vivir sin azúcar”, que el azúcar blanco o sacarosa no es un alimento, sino una sustancia química concentrada que no le aporta ningún nutriente a nuestro organismo, ya que todas sus vitaminas y minerales las pierde durante el proceso de elaboración. 
La doctora añade que se puede sustituir el azúcar refinado por su variedad moreno o integral, o por otros alimentos como la miel, la melaza, las frutas y verduras, los frutos secos, las legumbres y otros hidratos de carbono complejos como las patatas, el arroz, el pan o la pasta que nos proporcionan niveles constantes de glucógenos durante mucho tiempo, y esto estabiliza nuestro organismo evitando los ataques de hambre.
No obstante y, a pesar de sus detractores, conviene siempre que seamos prudentes pero no alarmarse. Estas conexiones no han sido probadas. En España, hasta el momento, no consta que se hayan realizado investigaciones acerca de esto ni que se hayan detectado casos clínicos de azúcar adicción. 
Comer dulce es un acto altamente placentero al que no tenemos que renunciar, pero sí hay que hacerlo de forma inteligente, esporádica y nos aconsejan los nutricionistas que, a ser posible, en su versión integral o al menos caseros. El truco está en comernos una pieza de fruta o un puñado de frutos secos cuando sintamos necesidad de algo dulce, o una onza de chocolate negro que es de gran valor nutricional en vez de lanzarnos sobre la bollería industrial. 
Y si, a pesar de todos estos consejos nos cuesta resistirnos, podemos probar con alimentos que ayudan a regular las concentraciones de azúcar en sangre y nos calma el ansia por lo dulce, como son los cereales integrales, el ñame, el boniato o la calabaza que son buenos aliados para vencer la tentación.|

Extracto del PDF redmensual Abril 2009

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: