9 songs

28 abril 2009

9 songs | por Clara Morales

9-songs

Director: Michael Winterbottom

Año: 2004 Nacionalidad: Inglesa Duración: 69 min Reparto: Kieran O’Brien, Margo Stilley

Soportamos con relativa facilidad la sangría de Kill Bill, no apartamos la vista de la televisión cuando el telediario nos arroja a la cara imágenes mucho más duras y más reales que las de cualquier película, gritamos de alegría cuando acribillamos a ese maldito zombie en aquel videojuego.

Pero cuando en la pantalla los protagonistas se dirigen a la cama, se sigue recurriendo al hipócrita fundido a negro. En esta sociedad puritana, la muerte está en todas partes pero el sexo está prohibido.

Winterbottom (corriendo el riesgo de salir escaldado del proyecto) se atreve a rescatar el sexo de los sórdidos sótanos del porno para ponerlo de nuevo en su lugar.

Donde pueda ser visto sin el artificio de ese polvo imposible, sin esos diálogos que acaban resultando, todos, cómicos, sin esas falsas caras de placer. Porque convierte el sexo en el hilo que une los deslavazados recuerdos que Matt guarda de Lisa tras una relación de un año. No es una Gran Historia, con mayúsculas. Es una historia que, más que verosímil, resulta verdadera.

Quizás porque esos cuerpos se tocan de verdad, se sienten de verdad, se excitan de verdad, quizás porque los diálogos, todos improvisados, suenan tan familiares que desconciertan. O porque todo, el montaje, la luz, los sonidos, todo, nos lleva a una cama (no muy distinta de la nuestra) en la que dos personas hacen el amor. De repente recordamos el tremendo poder estético del sexo, el valor que guarda en sí mismo, la compleja emoción que desvela cuando le dejan mostrarse tal como es. Sin más ni menos.

Y con el sexo (ya sin estigmas, sin la palabra “sucio” escrito en la frente, sin siliconas ni milagros) se va trenzando durante toda la cinta la música. Ocho conciertos, nueve canciones, que estructuran la historia y aportan las palabras de las que carecen sus protagonistas.

Todas las historias de amor se enredan en canciones, y esta no iba a ser menos. Matt y Lisa se mueven al ritmo de Black Rebel Motorcycle Club, The Von Bondies, Franz Ferdinand, Michael Nyman o Super Furry Animals. También en la cama, que suele ser un escenario perfecto para pulsar ciertas cuerdas, para hacer sonar ciertas notas. Porque ahí cada uno es libre de elegir su propia banda sonora.

Black Rebel Motorcycle Club, “Whatever happened to my rock and roll”, del album
B.R.M.C.
The Von Bondies, “C’mon, c’mon”, de Pawn Shoppe Heart.
Elbow, “Fallen angel”, de Cast of Thousands.
Primal Scream, “Movin’ on up”, de
Screamadelica.
The Dandy Warhols, “You were the last high”, de Welcome to the Monkey House.
Super Furry Animals, “Slow life”, de
Phantom Power.
Franz Ferdinand, “Jacqueline”, de Franz Ferdinand.
Michael Nyman, « Nadia », de Wonderland (BSO).
Black Rebel Motorcycle Club, « Love burns », de B.R.M.C
|

Extracto del PDF redmensual.com Abril 2009

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: